martes, 1 de noviembre de 2016

Grito, desde una posición estudiada, en silencio, prácticamente sin pestañear, sin que se note, o eso es lo que me gusta creer. No es que me sienta incomprendida, es que no me entiendo ni yo, así que no puedo esperar otra cosa de los demás. Intento limitarme a respirar, a asentir, a apretar los dientes en forma de sonrisa e intentar ser feliz todas aquellas veces que me lo permito. Continuará...

martes, 4 de octubre de 2016

El destino y sus cosas

Justo cuando crees tener todo organizado, el destino te lanza algo inesperado, o alguien. Así que tienes que improvisar, algo así como un nuevo comienzo, como partir desde cero y así, te encuentras la felicidad en lugares que jamás te habrías imaginado y cuando digo lugares, también quiero decir personas. Porque cuando menos te lo esperas, va la vida y te sorprende, y tú, que crees tenerlo todo bajo control, incluso en tu propio caos, te dejas arrastrar e incluso desordenar un poco más si es que es posible, o no te dejas, pero te lleva como una corriente de agua y es capaz de mecerte entre sus olas, a veces incluso sin que lo notes y te lleva a su terreno...y estás jodida.
Jodida, porque ya no es sólo el mundo el que te sostiene, porque sin su sonrisa no hay mundo al que recurrir, porque cuando no te mira el sol pierde brillo y los colores no parecen los mismos...porque joder, te quita el aliento con cualquier muestra de cariño y tu pequeño corazón parece hacer hueco aunque sólo sea para meterlo dentro.
Es curioso eso del destino, que siempre acaba hallando la manera de que acabemos justo en quien más pertenecemos.

viernes, 30 de septiembre de 2016

El principio

Todo empezó como empiezan las cosas bonitas, sin esperarlo.
Ella, es una de esas personas, sí, de las que es capaz de iluminar la más absoluta oscuridad, de las que se te antojan inalcanzables pero que no puedes evitar querer tocar, como una estrella.
Te guía, te orienta y, cuanto más la observas, más bonita y especial la descubres, más magnética se vuelve y tú, soñador por naturaleza, te dejas atraer como los insectos a la luz, y te quemas, caes en ella y sólo deseas quedarte a vivir en cada una de sus sonrisas